Historia del inicio y Fundación:


En el libro "Hacia los Altares",  editado en 1984, su autor, el Sr. D. José Ortiz Bernal, (Q.D.D.G.), Congregante Mariano desde su juventud, escribió sobre los inicios de la Congregación Mariana del Roble:


“Al impulso de su gran vocación de Maestro y Director Espiritual, en feliz y sorprendente coincidencia con la primera aparición de la Virgen de Fátima en Portugal, fundó el 13 de Mayo de 1917 con un grupo de adolescentes, en su mayoría estudiantes, la Congregación Mariana de María Inmaculada y San Luis Gonzaga, más conocida como Congregación Mariana del Roble.

Es indudable que influyó en el abnegado Sacerdote, la situación de varios muchachos estudiantes del antiguo Colegio Civil, que desde hacía tiempo acudían a él a consultarlo sobre sus dificultades con un profesor de lógica, enemigo jurado de la religión y ardiente propagador de las corrientes positivistas.

El P. Hinojosa, consciente de su providencial misión, dio vida a la Congregación en medio de un mundo desolado, en plena guerra mundial y en una época de enconada agitación política y social para nuestro país, que se debatía entre los vaivenes de las facciones revolucionarias que se disputaban el poder.

Y, frente a este cuadro sombío, de grave crisis idelógica, de confusión y anarquía, nuestro insigne Fundador puso los cimientos de su obra por excelencia, y se entregó a ella con toda la generosidad de su gran corazón."...

 




Fotos y Relatos


Frutos de la Congregación Mariana del Roble


De la Congregación Mariana del Roble surgieron profesionales de alto nivel, empresarios y no faltaron claro está las vocaciones a la vida consagrada, gracias al trato dulce y amable del P. Hinojosa, con suave influencia en esa decisión importante de entrega al servicio de Nuestro Señor Jesucristo:

 

-          Excmo. Dr. Alfonso Hinojosa Berrones

                               Digmo. Obispo Emérito de Monterrey

                               Fallecido recientemente en Feb. 2017.

 

-          R.P. Salvador Bortoni,  Jesuita.

 

-          Fray Frncisco Leal Martínez,  Benedictino.

 

-          R.P. Martín Martínez,  Jesuita.

 

-          R.P. Margarito Raúl Hinojosa, Redentorista.

 

-          R.P. Jesús Galindo, Redentorista.

 

-          R.P. Jesús Sánchez, Salesiano.

 

-          Mons. Armando de Jesús Galván.

 

-          Sr. Pbro. Federico Lozano Cavada.

 

-          Sr. Pbro. Artemio Villarreal Cantú.

 

-          Sr. Pbro. Rogelio de la Garza.

 

-          Sr. Pbro. Antonio Hinojosa Berrones.

 

-          Sr. Pbro. Alonso G. Garza Treviño.


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Directores Espirituales de la C.M. del Roble

Después de su ejemplar actividad ministerial, el Siervo de Dios, P. Juan José Hinojosa Cantú,  dejó un campo cultivado lleno de frutos.

Los Directores Espirituales de la C.M. del Roble, que continuaron con la obra fundada por el Siervo de Dios algunos de ellos fueron: Pbro. Cngo. Severiano Martínez, (Q.D.G.), Sr. Cngo. D. Juan Díaz Ascencio (Q.D.D.G.), Pbro. Juvencio González, (Q.D.G.), Pbro. Cervantes (Q.D.G.), Pbro. Jesús Arroyo (Q.D.G.), Pbro. Isaac Hernández (Q.D.G.)., Pbro. Carlos Carrillo (Q.D.G.).


Testimonio del Sr. Cngo. Dr. D. Severiano Martínez (Q.D.G), publicado en el Boletín “Signo”, en el No. 3, Abr.-May. De 1990:


“Me obligo, bajo juramento, a no decir más que la verdad de cuanto he podido guardar en la memoria, en torno al Sr. Cngo. D. Juan José Hinojosa, a quien no dudo en llamar en toda la amplitu de los términos “HOMBRE DE DIOS”.

Conocí al Padre Hinojosa, como lo llamaba todo mundo, el año de 1921, cuando siendo un niño de doce años, ingresé al Seminario Conciliar de Monterrey, del cual –el Padre- era Director espiritual y Maestro de Humanidades. Posteriormente, fui a continuar los estudios de Filosofía, Teología y Sagradas Escrituras, en el Colegio Pío Latinoamericano.

En Agosto de 1934, a mi regreso de la Ciudad de Roma, donde realicé mis estudios y recibí mi ordenación sacerdotal, tuve contacto directo y permanente con el Padre Hinojosa por una circunstancia providencial: era Director de la Congregación Mariana del Roble, que él había fundado y que fue la obra cumbre de su Ministerio Sacerdotal; y me estaba esperando, mucho antes de mi venida, para que colaborara con él en dicha Congregación.

Todos los sábados, el Padre Hinojosa y yo presidíamos la asamblea de la Sección de jóvenes a las 8 de la noche. Y después de escuchar la docta e inspirada palabra de aquel sacerdote, yo hablaba sobre la Acción Católica. Al terminar la asamblea confesábamos él y yo a los jóvenes que lo solicitaban.

Los sábados, vísperas del primer domingo que había Comunión general, confesábamos hasta las 11:00 y 11:30 de la noche y luego nos dirigíamos a la casa situada enfrente de San Luis Gonzaga por la calle de Hidalgo. Yo me quedaba en una pieza enfrente de la habitación donde dormía el Padre Hinojosa, y recuerdo muy bien, si despertaba por alguna razón aún después de media noche, que oía la voz del Padre en oración, con aclamaciones que sólo se imagina uno en los grandes místicos.

Recuerdo también, haber rezado juntamente con él, algunas veces, el Oficio Divino, dando vueltas en el segundo piso del anexo del Roble, y no puedo menos de conservar la imagen de su grande espíritu de recogimiento, manifestado sensiblemente durante la oración.

Su semblante se transfiguraba visiblemente, como quien está alejado de este mundo y totalmente inmerso en el pensamiento de Dios.

A la vuelta de cincuenta años, tiempo que tengo de trabajar en la Arquidiócesis de Monterrey, no creo haber conocido a ningún sacerdote de la talla espiritual del Padre Hinojosa. Era muy parco en sus comidas; y lo digo porque compartíamos en la misma mesa como Superiores Maestros del Seminario.

Era, además, entregado a su deber en forma heroica: ya muy enfermo y debilitado su organismo, estando en la cama llamaba a sus alumnos del Seminario para darles la clase estando él acostado. Otras veces lo llegábamos a ver atravesar la calle de Hidalgo y, agotado de cansancio, sentarse en la banqueta de enfrente antes de entrar al Seminario –en el anexo del Templo de San Luis Gonzaga-, pero con el propósito de no faltar un solo día a dar sus clases sin importarle sacrificio o incomodidad.

Este admirable sacerdote, ejemplo de todos los tiempos, que fue llamado a recibir el premio justamente merecido en Diciembre de 1935, sin discusión alguna murió en olor de santidad.

Monterrey, N.L. 21 de Febrero de 1985.

CNGO. SEVERIANO MARTINEZ MARTINEZ “

 

 


LA CONGREGACION MARIANA DEL ROBLE EN LA ACTUALIDAD

La Congregación Mariana del Roble, fundada por el Siervo de Dios, Cngo. Juan José Hinojosa Cantú ha continuado a través de los años y está abierta para todos aquellos que deseen profundizar en su vida espiritual, en su fe a través  de la oración personal.


La Congregación Mariana del Roble pertenece a la Arquidiócesis de Monterrey y esta inscrita en la Comisión Arquidiocesana para los Laicos.


Se realiza una Misa cada sábado primero de mes a las 11:00,  de la mañana en la Basílica de Nstra. Señora del Roble.


Si usted está interesado en pertecer a la Congregación Mariana del Roble puede solicitar ser miembro favor de comunicarse al tel. (81) 83 42 85 65.


En la foto  aparecen algunos miembros de la Congregación Mariana del Roble.


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